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viernes, 16 de marzo de 2012

Remedios Preciosos Contra Las Artimañas Del Diablo

Thomas Brooks
 
 
Capítulo 1
En este capítulo trataremos con una de las formas en que satanás procura conducir a los creyentes
al pecado. Este método consiste en mostrarles que hay placer en el pecar, ocultándoles la tristeza y las
consecuencias que el pecado les traerá. El pecado puede parecer muy placentero y satanás quiere que los
creyentes piensen acerca de él de esta manera. El diablo sabe que si caemos en el error de pensar así, el pecadonos parecerá muy atractivo y nos olvidaremos de la verdad que el pecado es cruel y dañino. Dios les dijo aAdán y a Eva que no comieran del fruto del árbol o morirían, más satanás dijo a la mujer que comiendo delfruto serían como dioses. Satanás hizo que la desobediencia pareciera muy atractiva y placentera. Satanás
continúa haciendo lo mismo hasta el día de hoy. Por ejemplo, en el desierto trató de tentar a Jesús en la
misma forma. Le enseñó a Jesús todos los reinos y su gloria, ofreciéndoselos a condición de que Jesús le
adorara. Cuan hermoso y atractivo trató de presentar el pecado. Sin embargo, Jesús no fue seducido por la
astucia del diablo.¿Cómo pueden los creyentes resistir a satanás, cuando hace que el pecado sea tan atractivo?

 Hay cuatro remedios que nos pueden ayudar para no ser atraídos por el pecado en esta manera.
Primero, los creyentes deben mantenerse alejados del pecado tanto como puedan. (1 Tes.5:22,
Prov.5:8) Una persona que camina a la orilla del precipicio, puede caer en cualquier momento. Si el
creyente camina cerca de lo que es pecaminoso, no debe sorprenderse si es atrapado por el pecado. Pablo dijo a los cristianos que odiaran la maldad y que la odiaran intensamente. (Rom.12:9)
 
Segundo, los creyentes deben recordar que el placer del pecado pronto se convierte en amargura.
(Job 20:12-14) El pecado puede brindar placer por un rato y parecernos fácil al principio (Heb.11:25);
pero al fin, el dolor producido es mayor que el placer que se recibe. Es como la comida con veneno; tiene
buen sabor, pero si no es arrojada es mortal. El pecado que se come en la tierra se tendrá que digerir en el
infierno.
 
Tercero, Los creyentes deben recordar que el pecado les hará perder aquello que es realmente
bueno. Los que ceden ante el pecado pierden el favor de Dios. Su gozo espiritual se desvanece y pierden la
paz de su corazón. El Espíritu Santo es contristado y su influencia vivificadora languidece. El pecado les hace
perder estas cosas buenas. Entonces, el diablo les está engañando porque el pecado no es realmente placentero.(Sus comodidades siempre son temporales.)
 
Cuarto, Los creyentes deben fijarse bien en la forma como el pecado engaña. El pecado es el más
grande engañador y es la causa de todo el engaño que hay en el mundo. En sí mismo, el pecado es sobremanerapecaminoso. (Heb.3:13) Cuando el pecado los ha engañado, los creyentes frecuentemente se niegan aadmitirlo y contrariamente piensan que están bien. El pecado les hace creer que el mal es bueno. Basta pensaren lo ocurrido con Faraón, Balaam y Judas para darnos cuenta que una persona puede conducirsepecaminosamente pensando que está actuando bien. En tales ejemplos podemos observar como es que unapersona puede estar dispuesta a perder a Dios, el cielo, Cristo y aún su propia alma porque no quiere dejarsus pecados. No hay nada tan engañoso como el pecado.Recuerda que el pecado no es placentero sino amargo, y no importa que tan agradable parezca.No dejes que satanás te aleje de Dios con un engaño como éste.

jueves, 15 de marzo de 2012

Orientaciones Para Odiar Al Pecado (Richard Baxter)


             Richard Baxter

1. Orientación
Esfuércese tanto por conocer a Dios como para ser conmovido por Sus
atributos. Viva siempre delante de Él. Nadie puede conocer el pecado
perfectamente porque nadie puede conocer a Dios perfectamente. Usted no
puede conocer el pecado más de lo que conoce a Dios, contra quien usted
peca; la maldad formal del pecado es relativa, pues es contra la voluntad y los
atributos de Dios. El hombre piadoso tiene algún conocimiento de la maldad del
pecado porque él tiene algún conocimiento del Dios que es ofendido por éste.
El impío no tiene un conocimiento práctico y prevaleciente de la maldad del
pecado porque él no tiene un conocimiento de Dios. Aquellos que temen a Dios
temerán el pecado; aquellos que en sus corazones son irreverentes e
impertinentes para con Dios, harán, en sus corazones y en sus vidas, lo mismo
para con el pecado; el ateísta, que piensa que Dios no existe, también piensa
que no hay pecado contra Él. Nada en el mundo entero nos mostrará de
manera tan simple y poderosa la maldad del pecado, tanto como el
conocimiento de la grandeza, bondad, sabiduría, santidad, autoridad, justicia,
verdad y etc., de Dios. Por tanto, el sentir su presencia hará que también
sintamos la maldad del pecado.

2. Orientación
Tenga bien considerado el sacrificio de Cristo, Su sandre derramada y Su
vida santa. Su trabajo es expiar el pecado y destruirlo. Su sangre fue
derramada por éste. Su vida lo condenó. Ame usted a Cristo y odiará aquello
que causó su muerte. Ame a Cristo y usted anhelará ser hecho a Su imagen, y
odiará aquello que tan contrario es a Él.
 
3. Orientación
Piense bien cuan santa es la obra y trabajo del Espíritu Santo, y cuan
grande misericordia es esto para nosotros. ¿Va Dios mismo, la luz celestial,
hacia un corazón pecaminoso para iluminarlo y purificarlo? ¿ Y todavía debo
mantener mi oscuridad y corrupción, en oposición a esa maravillosa
misericordia? Aunque no todo pecado contra el Espíritu Santo es una blasfemia
imperdonable, todo se agrava aún más por medio de eso.
 
4. Orientación
Considere y conozca el maravilloso amor y la misericordia de Dios, y
piense en todo lo que Él ha hecho por usted, y usted odiará el pecado, y se
avergonzará de él. Es un pecado grave, incluso para el sentido comúny la
ingenuidad, que debemos ofender a un Dios de bondad infinita que llenó
nuestras vidas de misericordia. Usted será afligido si ha dañado a un amigo
extraordinario; su amor y su bondad vendrán a sus pensamientos y sentirá
rabia de su propia maldad. Por un lado verá la gran lista de las misericordias de
Dios hacia usted, hacia su alma y cuerpo. Por otro lado verá a satanás,
escondiendo de usted el amor de Dios, y tentándole bajo pretensión de
humildad, intentando negar Su gran y especial misericordia; procurando
destruir también su arrepentimiento y humillación escondiendo también la
gravedad de su pecado.
 
5. Orientación
Piense en el propósito de la existencia del alma humana. ¿ Para qué fue
creada? Para amar, obedecer y glorificar a nuestro Creador; y verá usted lo que
es el pecado, pues éste pervierte y anula ese propósito.¡Cuán excelentemente
grande y santa es la obra para la que fuimos creados y a la que hemos sido
llamados! ¿ Deberíamos deshonrar en templo de Dios, y servir al diablo en su
inmundicia y absurdo, en lugar de recibir, servir y glorificar a nuestro Creador?
 
6. Orientación
Piense cuan puros y dulces deleites puede una alma santa disfrutar de
Dios en su santa adoración; y entonces verá usted lo que es el pecado, pues él
nos impide estos deleites y prefiere en su lugar una lujuria carnal. Oh! con
cuán que gran felicidad podríamos realizar cada deber, cuán grandes frutos
podríamos producir sirviendo a nuestro Señor, y qué deleites encontraríamos
en Su amor y aceptación, y cómo pensaríamos más en la eterna
bienaventuranza, si no estuviese el pecado; el cual aparta las almas de las
puertas de los cielos, y las hace caer, tal como un cerdo, en su querido lamazal. 

7. Orientación
Considere la vida que usted vivirá para siempre, si va al cielo; y la vida
que viven los santos allí ahora; y entonces no piense que el pecado, que tan
contrario es a eso, no es una cosa tan vil e odiosa. O usted vivirá en el cielo, o
no. Si no, usted no es uno de aquellos para quien yo hablo. Si usted lo es, sabe
que allí no se practica el pecado; no existe una mente mundana, orgullo,
pasiones, lujúria y placeres carnales... Oh! Si usted pudiese ver y escuchar
apenas durante una hora, como aquellos benditos espíritus se encuentran
amando y magnificando altamente al glorioso Dios en pureza y santidad, y
cuán lejos están ellos del pecado; ver esto le haría a usted repugnar el pecado
y ver a los pecadores en un estado de extrema decadencia como hombres
desnudos nadando en medio de sus excrementos. Especialmente, piense que
usted tiene esperanza de vivir para siempre como aquellos santos espíritus; y,
por tanto, el pecado no será atractivo para usted.

8. Orientación
Fíjese en el estado de tormento de los condenados, y piense bien la
diferencia entre ángeles y demonios, y ahí verá qué es el pecado. Los ángeles
son puros; los demonios son sucios: santidad y pecado son dos extremos. El
pecado habita el infierno, la santidad el cielo. Recuerde que toda tentación
viene del diablo, para hacerle ser como él es; y toda disposición santa viene de
Cristo, para hacerle ser como Él es. Acuérdese cuando peque, que está usted
imitando y aprendiendo del diablo, y será, hasta ese instante, como él (Juan
8:44). Y la finalidad que esto conlleva es que también usted sienta los mismos
sufrimientos que él. Si el infierno de fuego no es bueno, tampoco lo es el
pecado.

 
9. Orientación
Mire siempre al pecado como alguien que está cercano a morir y
considere como todo hombre el juicio final. ¿Qué dicen los hombres en el cielo
a cerca del pecado? ¿Qué dicen los hombres en el infierno sobre el pecado? Y
los hombres que están a punto de morir,¿qué piensan del pecado? ¿Y las
almas conversas y las conciencias despiertas, qué dicen? ¿Trae deleite el
pecado y es algo que no temen tal como es ahora? ¿Ellos le aplauden?
¿Hablará bien del pecado alguno de ellos? Pero, en general todo el mundo
habla mal del pecado, incluso cuando ellos mismos aman y cometen diverson
actos ¿Pecaría usted si estuviese al borde de la muerte. 

10. Orientación
Vea siempre pecado y juicio juntos. Recuerde que usted tendrá que
responder por eso delante de Dios, de los ángeles, y de todo el mundo; y usted
lo conocerá mejor.

 
11. Orientación
Fíjese en el dolor, la pobreza, la vergüenza, la desesperación, la
putrefacción y muerte en la sepultura; eso le ayudará un poco a entender lo
que es el pecado. Estas son cosas que están delante de usted y en sus
sentimientos; no necesita tener fe para entenderlas. Y por tales efectos usted
entenderá algo más sobre su causa.

 
12. Orientación
Mire algunas personas santas y eminentes sobre la tierra, y mire al
mundo loco, profano y maligno. Y la diferencia te dirá, en parte, lo que es el
pecado. ¿Es que no hay bondad en una persona santa e irreprensible, que vive
en amor para con Dios y con las personas, y en la alegre esperanza de la vida
eterna? ¿No es abominable un borracho, promíscuo, blasfemador, malicioso,
perseguidor, una criatura repugnante y deformada? ¿No es una visión
miserable el estado impío, loco, confuso e ignorante del mundo? ¿No es todo
eso en lo que el pecado consiste?
Aunque la parte principal de la cura sea hacer como que la voluntad odie al
pecado, cosa que se consigue descubriendo su maldad; todavía añadiré
algunas orientaciones más para la parte práctica, suponiendo que lo dicho
hasta ahora haya causado efecto.


lunes, 12 de marzo de 2012

Los puritanos

Los escritos de los Puritanos constituyen un rico manantial de ayuda a la consejería bíblica porque:
(1) Estaban comprometidos con la autoridad funcional de la Escritura; la Biblia era el
manual por excelencia para resolver todos los problemas del corazón.
(2) Desarrollaron un sistema de diagnóstico sofisticado y sensible para los problemas
personales, distinguiendo entre una variedad de causas físicas, espirituales,
temperamentales y demoníacas.
(3) Desarrollaron un balance notable en sus terapias porque no se apoyaron en
ninguna "teoría de la personalidad" individual que no fuera las enseñanzas bíblicas
sobre el corazón.
(4) Fueron realistas sobre las dificultades de la vida cristiana, en particular conflictos
relacionados con pecado remanente persistente.
(5) Su enfoque no era solo conducta sino motivos y deseos subyacentes. El hombre es
adorador, los problemas derivan de una "imaginación pecaminosa" o de la creación
de ídolos.
(6) Consideraban que el remedio espiritual esencial era creer en el evangelio, usado
tanto para arrepentimiento como para el desarrollo de un adecuado entendimiento
propio.


IMPORTANCIA DE LOS PURITANOS

¿Por qué otorgarles consideración especial? Porque constituyeron la Primera Escuela
Protestante de Consejería Bíblica. Toda persona que anhele cultivar consejería bíblica
debe adentrarse profundo en el estudio de los Puritanos.
J.I. Packer, quizás uno de los pastores contemporáneos más versados en los escritos
puritanos, lo dice así:
"...los puritanos... eran fuertes justo donde los cristianos evangélicos de hoy son
débiles... he aquí hombres de poder intelectual fuera de serie, en quienes los hábitos
mentales cultivados mediante sobria escolaridad estaban unidos a celo flameante por
Dios y conocimiento minucioso del corazón humano."
Los estudiosos bíblicos de hoy no entienden el corazón humano, dice Packer,
mientras que los consejeros no conocen la Escritura. Los Puritanos son una
generación entera de hombres que combinan ambas fortalezas.
El continúa:
"Lo vacío de nuestro biblicismo se torna aparente una y otra vez cuando dividimos
las cosas que Dios ha unido... predicamos un evangelio sin ley y una fe sin
arrepentimiento... al enfatizar la experiencia cristiana hablamos de gozo, paz,
felicidad, satisfacción, quietud del alma, pero sin referencia balanceada con el
descontento divino de Romanos 7, la lucha de la fe del Salmo 73, o cualquiera de las
cargas de responsabilidad o providencias circunstanciales que caen sobre el hijo de
Dios... consultan a sus pastores, y éste a su vez no les ofrece otro remedio que
enviarlos al psiquiatra! Ciertamente necesitamos ayuda y la traición puritana puede
darla."

LECCIONES A CONSEJEROS1. Los puritanos estaban comprometidos con la "autoridad funcional" de la
Escritura en consejería.
Consideraban la Escritura más que suficiente para lidiar con cada aspecto básico de
problemas o condición humana. John Owen brillaba producto de su experiencia
pastoral y la diversidad de "casos" de su época, pero agregaba una advertencia difícil
de ignorar: nada substituía al estudio diligente de las Escrituras, a la meditación sobre
lo estudiado, la oración ferviente, el sentir de las cosas espirituales y el conocer las
tentaciones del alma propia, con observación prudente a la obra de la gracia en el
alma.
Sin estas cosas, es vanidad toda pretensión de habilidad y deber en el oficio pastoral.
Los Puritanos descansaban su consejería en la Escritura.
Estudiar los Puritanos es un "laboratorio" excelente para estudiar consejería bíblica,
porque no tienen influencia alguna de modelos psicológicos. Muchos, hoy en día,
claman ser estrictamente bíblicos en sus enfoques consejeros y sin embargo
evidencian la fuerte influencia de Maslow, de Rogers, de Skinner, o de Ellis. Los
puritanos no tenían competencia secular en el área de consejería. Necesitamos
considerar muy seriamente sus modelos.
2. Tenían un sistema plenamente desarrollado para diagnóstico de problemas.
Escritos y más escritos de cientos de casos, de distintas condiciones espirituales y
problemas personales diferentes. John Owen es muy representativo cuando enseña
que cada pastor debe comprender los diferentes casos de depresión, temor, desaliento
y conflicto del alma de los hombres.
Esto es muy necesario para aplicar "las medicinas adecuadas que remedien cada
úlcera del temperamento". Los puritanos fueron verdaderos médicos del alma. Sus
estudios de la Escritura y del corazón humano les condujeron a elaborar finas
distinciones entre condiciones y a clasificar muchos tipos y subtipos de problemas
que requerían tratamientos diferentes.
Condiciones sobre Discernimiento
Thomas Brooks en su libro "Preciosos Remedios contra las Artimañas de Satanás"
[Precious Remedies Against Satan's Devices] y el "Directorio Cristiano" de Richard
Baxter
[A Christian Directory] son manuales clásicos.
Brooks discute ¡doce clases de tentaciones, ocho variantes de desaliento, ocho tipos
de depresión, y cuatro clases de orgullo espiritual! La sección sobre "Tentaciones" se
dirige a cualquiera que lucha con patrones establecidos de pecado, en particular
luchas contra patrones de adicción. Como pastor, a menudo he consultado este
manual para ayudar a personas confundidas que han caído en tentaciones viejas luego
de años de libertad. Invariablemente he descubierto que, aún habiéndose fortalecido
contra un par de tentaciones, todavía se hallaban indefensos contra otras más de las
que menciona el manual.
La sección sobre "Desaliento" aplica a personas que sufren de "cerebro quemado" así
como de ansiedad, tristeza, decepción. Brooks distingue entre el desaliento causado por la codicia, por falsas expectativas, por un espíritu complaciente a los hombres,
por la auto justicia, por la distorsión doctrinal, o incluso por una simple carencia de
auto disciplina.
Cuando escribe sobre "Depresión", lidia con personas cuya desesperanza surge de
culpa o proveniente de "baja imagen de sí mismos". Los puritanos llamaban
"acusación" a esta condición, cuando la conciencia y el diablo atacan a la persona en
referencia a sus fallas y pecados. Brooks reconoce varios tipos de patologías de la
conciencia: la conciencia idiotizada, la conciencia herida, la conciencia marchita, y la
conciencia super escrupulosa.
Por último, la sección sobre "Orgullo" discute varias formas de este grande pecado.
Trae a la superficie casos de materialismo, de lujuria por el poder, de arrogancia
intelectual, de amor por la ignorancia y crudeza, de amargura, y de celos.

Condiciones sobre Discernimiento
El Directorio de Richard Baxter es enorme en su alcance y comprensibilidad. Ocupa
900 páginas de finas hojas escritas a dos columnas. Permítanme ofrecerles este índice
general.
ETICA CRISTIANA
A. Para la persona no convertida
1. 20 direcciones para el no convertido
2. 30 obstáculos que separan de Cristo a los hombres
3. 10 maneras en que el no convertido es engañado y cree que ha sido convertido
B. Para cristianos débiles
20 direcciones de cómo crecer en la gracia
C. Direcciones Generales para Caminar con Dios
D. Para luchar con "grandes pecados más directamente contrarios a la santificación"
[raíces motivadoras que subyacen en patrones más obvios de conductas
pecaminosas].
1. Incredulidad
2. Dureza de corazón
3. Hipocresía
4. Idolatría de la aprobación; buscando complacer a otros
5. Idolatría del poder / influencia; orgullo
6. Idolatría de las posesiones; materialismo y afán
7. Idolatría de la apariencia física; sensualidad
E. Luchando contra resultados de "raíces" pecaminosas (más obvias conductas
pecaminosas)
1. Control del tiempo (el pecado de perder el tiempo)
2. Control de los pensamientos
a. pensamientos vagos
b. meditación vs. introspección
c. pensamientos depresivos
3. Control de las pasiones
a. sobre dependencia ("amor pecaminoso") a cosas o personas
b. descontento
c. humor pecaminoso
d. ira y amargura
e. duda y desesperación
4. Control de los sentidos
a. glotonería
b. adicción a la bebida
c. fornicación e inmoralidad sexual
d. lujuria
e. regulación del sueño
5. Control de la lengua
a. procacidad, proferir juramentos
b. mentiras y decepciones
c. infantilismo/ñoñería
d. sarcasmo/burlas
3. 30 otros pecados de la lengua
6. Control del cuerpo
a. trabajo y pereza
b. deportes y recreación
c. moda y apariencia
Esta es solamente la primera sección del Directorio. ¡Hay tres más!
"Economía cristiana" se refiere a relaciones cristianas: esposos y esposas, el
empleador y el empleado, de padres e hijos. Además, Baxter incluye aquí la relación
del cristiano con Dios, el estudio de la Biblia, la oración, la comunión de los santos,
los sacramentos, problemas de seguridad e inseguridad.
En las secciones tercera y cuarta se refiere a cristianos en la vida de la iglesia, y
finalmente, en "Política cristiana" define las responsabilidad social cristiana.
Al llegar a este punto Baxter denota mayor madurez de pensamiento que otros
puritanos (¡y la mayoría de consejeros de hoy!), quienes caen en esquemas
individualistas y a menudo pietistas en sus enfoques sobre el discipulado. Al
contrario, Baxter describe en detalle los deberes públicos de discipulado de cristianos
pobres y ricos, de quienes ejercen autoridad legislativa, son abogados, o médicos, o
profesores, y del personal militar.
Discernimiento de Causas
Los puritanos fueron capaces de hacer distinciones finas para diagnosticar la raíz causal de los
problemas. El sermón de Baxter "¿Cuál es la mejor manera de conservarse en contra de la
melancolía y la preocupación excesiva?" [What are the Best Preservatives against Melancholy and
Overmuch Sorrow?] discierne cuatro causas posibles de depresión (pecado, fisiología,
temperamento, actividad demoníaca) en una diversidad de inter relaciones.
Baxter enumera una lista de pecados que alimentan la depresión.
Primero señala inclinaciones pecaminosas ocultas como terreno para la misma: impaciencia,
descontento, demasiado amor por el mundo material, egoísmo, desconfianza en Dios, falta de
sumisión real a la soberana voluntad divina. Concluye que cualquier culpa sobre la voluntad
pecaminosa (por ejemplo una mala conciencia) es causa de depresión.
Pero distingue cuidadosamente entre causas físicas y espirituales de un problema:
"en muchos sucede que una gran parte de la causa se debe a mal temperamento, debilidad,
enfermedades del cuerpo -el alma se ve grandemente incapacitada por ello- pero cuando surge de
tales necesidades físicas, puede verse que la pecaminosidad es menor y menos peligrosa al alma, no
deja de ser un problema, pero es menor".
Luego Baxter señala algunas causas específicas del "excesivo afán" que se manifiesta como
depresión. Incluye "dolor extremo, que el cuerpo es incapaz de soportar"; debilitamiento de las
capacidades mentales (como la decadencia mental de personas muy ancianas); y "cuando el cerebro
y la imaginación enloquecen" por otras razones corporales.
Demuestra balance notable. Baxter reconoce que algunas depresiones no se derivan de pecado o de
fallas para manejar la vida de acuerdo a como Dios dice (de hecho, al final de su sermón sobre la
depresión provee direcciones para el cuidado de la salud!).
Pero por otra parte reconoce lo complejo de la relación entre lo físico y lo espiritual.
En la cita mencionada dice que si la afección es de origen físico "será menos dañina o peligrosa al
alma".
Hay grados de pecaminosidad y de responsabilidad. En algunos casos, cuando el dolor de una
persona es moderado, su tristeza pudiera deberse a rechazar confiar en Dios. Pero si el dolor es
violento e insoportable, el cuadro de histeria tendría poco pecado involucrado.
Esto es muy instructivo. La investigación moderna ha encontrado bases fisiológicas para todo,
desde adicciones hasta esquizofrenia hasta el egoísmo. Por un lado existe el peligro de que los
consejeros bíblicos ignoren esta información e insistan que virtualmente todo problema deriva
completamente de pecados deliberados. Pero por otra parte hemos de resistir la creciente tendencia
a nombrar cada problema como "enfermedad", sobre la cual el paciente no tiene control y tampoco
responsabilidad.
Pero Baxter no ha terminado.
Expone otras dos raíces como causa de depresión, "esta complicada enfermedad del alma".
Temperamento es un factor. Algunos exhiben un "temperamento natural" timorato y apasionado,
que si bien no es la causa primaria puede considerarse como inclinación a la tristeza. Agrava el
"excesivo afán" y ciertamente produce que las personas sean más proclives al mal que otras.
Además, enfoca su atención en la actividad satánica como causa de depresión. "Debo señalar que la
persona melancólica es sincera, a punto tal que el conocimiento de causa de la actividad satánica
sería más de consuelo que de tristeza". Ciertamente el diablo posee las almas de impíos, pero
también es verdad que intenta aciones frecuentes contra los santos.
Estas acciones pueden incluir enfermedades del cuerpo (pone a Job como ejemplo) y también
tentaciones que inyectan corrientes de pensamientos pecaminosos y blasfemos en la mente.
Baxter señala con todo cuidado que Satanás "no puede hacer lo que desea contra nosotros, pero que
nosotros le otorgamos ventaja para hacerlo. No puede romper nuestra puerta, pero entrará si la
dejamos abierta. Puede tentar fácilmente a una persona ...tranquila a la pereza, ...una colérica hacia
la ira, ... una sanguínea hacia la lujuria..."
Es importante darse cuenta que Baxter no busca trabajar pastoralmente sobre Satanás en forma
directa, dirigiéndose a él autoritativa y directamente, comandándole, como algunos hacen hoy en
día. En lugar de ello, el puritano busca "cerrar la puerta" que hemos dejado abierta al diablo. "La
mayoría de las acciones diabólicas sobre el alma tienen a Satanás como padre y nuestro propio
corazón como madre."falsos arrepentimientos, en entendimiento inapropiado de la santidad de Dios, y en el hueco
entendimiento del pecado remanente.
Muchas otras tentaciones tienen raíces sociales, por ejemplo malas compañías, la idolatría de buscar
la complacencia de otros, o la desilusión provocada por líderes cristianos inconsistentes. Y muchas
tentaciones provienen de pensamientos distorsionados sobre fuentes verdaderas de satisfacción.
Tendemos a "racionalizar el pecado como si fuera virtud."
En cada caso Brooks considera de tres a cuatro "remedios", es decir enfoques de consejería.
Algunos son conductas de "tareas en casa", como el alejarse de maas compañías. Otros son
remedios de consuelo puro, como por ejemplo a la persona que repetidamente cae en pecado de la
naturaleza. En lugar de sólo exhortar al arrepentimiento, Brooks alienta tiernamente. Puntualiza que
"incluso el más renombrado y ahora coronado de los santos, en sus días terrenales tuvo recurrencias
en el mismo pecado. Una oveja también puede caer en el pozo, igual que un cerdo."
Con gentileza, recuerda también al creyente desconsolado que ninguna experiencia de convicción
de pecado o incluso del amor divino puede "vacunar o asegurar el alma contra la posibilidad de
recurrir en el mismo pecado". Hasta personas como Pedro, testigo de la gloria de Cristo en el
monte, más tarde le negó. Esta clase de consejería se dirige a traer consuelo y paz a la persona
sujeta a dolor emocional.
Con todo, los remedios de Brooks parecieran muy similares a la terapia "cognitiva". El puritano ve
los problemas como debidos en gran medida a distorsiones doctrinales, a incredulidad, a mentiras
que creemos de Dios y de nosotros mismos. Por lo tanto sus remedios son apasionados argumentos
escriturales en los cuales confiar con fuerza y constancia de modo consciente contra las mentiras
que estén dominando en el corazón.
Urge constantemente al lector a "profundizar" en verdades particulares.
Por ejemplo, reconoce que muchos son tentados a presumir de la gracia. Creen que "la obra de
arrepentimiento es fácil, y por ende su alma no tiene que lidiar con pecado. ¡Cómo! Supón que
pecas -dice Satanás- bueno, no es tan difícil regresar, confesar, estar contristado y pedir perdón".
Brooks dice a la persona que se halla bajo el poder de semejante distorsión que recuerde cuál es la
naturaleza del diablo, un mentiroso. Antes de pecar, te dirá que es fácil arrepentirse; pero después de
pecar te dirá que arrepentirse es muy duro! Ambas cosas son mentira. "Ah almas, les tienta a pecar
al sugerir lo fácil del arrepentimiento mientras socava hacia la desesperanza, y luego presenta el
arrepentimiento como lo más difícil del mundo, como un trabajo tan arduo para el hombre así como
el cielo lo es el infierno, como la luz a las tinieblas. Oh que tú fueras sabio para romper tus pecados
con oportuno arrepentimiento! Arrepentirse es una obra que debe hacerse oportunamente, o nunca
jamás se logrará."
En otro ejemplo explora el problema de la prosperidad de los malvados. Muchos cristianos se
autocompadecen y pecan al ver la prosperidad de impíos y sus vidas confortables. Brooks ayuda a
que la persona tentada "observe la cuenta estricta que los hombres vanos habrán de rendir sobre los
bienes que han disfrutado." Cita a Felipe de España en su lecho de muerte, clamando "¿de qué me
sirve toda mi gloria si soy atormentado en mi muerte?". Brooks recuerda al creyente ver las cosas
desde la perspectiva de los juicios de Dios. Que no hay mayor miseria en esta vida que no haber
padecido miseria ni aflicción, no haber experimentado la vara de Dios! (Oseas 4:7)." Poderosos
argumentos para que el creyente "considere."
Es un balance notable. Tal pareciera que los remedios de Brooks son semejantes a la terapia
"cognitiva": cambio de ideas para aliviar ansiedad, miedo, depresión. Tal pareciera en ocasiones
como un "conductista": cambio inmediato de patrones de vida.
La realidad es que Brooks no tiene miedo de profundizar buscando motivos y deseos. Consuela.
Toma muy en serio estados emocionales.Luego entonces, ¿es Brooks conductista, terapeuta cognitivo, consejero Rogeriano? No. No es
ninguno de ellos.
Su balance proviene del hecho de no ser controlado por modelos cognitivos sobre la personalidad ni
por modelos conductistas. No considera que el pensamiento o la conducta o las emociones
constituyan las porciones más básicas de la personalidad. Tampoco ofrece su propia versión teórica
de la personalidad donde interrelacione estos componentes en un patrón nítido de causa-efecto.
Más bien se concentra en el corazón (una palabra que a menudo intercambia con alma). Los
"movimientos" del corazón son pensamientos, sentimientos y acciones. Los problemas se presentan
cuando el corazón opera en incredulidad. Los problemas se solucionan cuando se "presenta" al
corazón la verdad de la Palabra de Dios (terminología de Brooks), e influye sobre los pensamientos
así como la voluntad y emociones.
Brooks instará a obedecer una verdad de inmediato y al mismo tiempo reflexionar y meditar hasta
que el principio pensamientos e sentimientos, ambos.